Un septiembre más, nuestro colegio vuelve a llenarse de vida. Los pasillos recuperan las voces, las risas, los reencuentros y también los nervios de quienes comienzan una nueva etapa. Los más pequeños descubren por primera vez sus aulas; Primaria vuelve a encontrarse con sus amigos, y los alumnos de Secundaria afrontan un nuevo curso lleno de retos, aprendizajes y oportunidades.
Volver al colegio siempre es motivo de alegría, reencuentro y renovada ilusión. Este septiembre de 2026 recibimos de nuevo a toda nuestra comunidad educativa con los brazos abiertos y con la mirada puesta en un objetivo apasionante.
Después de tres años recorriendo juntos un camino que nos llevó a ESCUCHAR, CONECTAR y TRANSFORMAR, este año la mirada se dirige hacia dentro. Hacia cada uno de nosotros.
SOY…
Ese es nuestro objetivo para este curso 2026-2027: que cada alumno descubra quién es de verdad, que aprenda a conocerse, a reconocer sus emociones, sus capacidades, sus fortalezas y también aquello que todavía está por descubrir.
Queremos acompañarlos para que aprendan a “hacer desde lo que son”: desde su propia identidad, sus valores y sus talentos. Porque crecer no consiste únicamente en aprender muchas cosas, sino también en descubrir quiénes somos y qué podemos aportar a los demás.
Queremos crear espacios para parar, escuchar y pensar; para hablar de cómo nos sentimos, de lo que vivimos cada día y de cómo nuestras decisiones influyen en quienes nos rodean. Queremos que cada niño y cada joven pueda descubrir, poco a poco, la alegría de ser quien es y comenzar a construir su propia manera de estar en el mundo.
Y mientras nuestros alumnos crecen, nuestro colegio también cambia.
Un colegio que cambia por fuera para reflejar lo que es por dentro. El colegio está cambiando para ofrecer unas instalaciones más modernas, transparentes y abiertas. Con la renovación de las nuevas aulas de Infantil y la zona de Secretaría —ahora acristaladas—, no solo ganamos luz y modernidad, sino que visibilizamos los valores de apertura, cercanía y transparencia que nos definen como comunidad.
Porque también los espacios educan. Y queremos que nuestro colegio sea cada vez más un lugar abierto, acogedor y transparente, donde podamos encontrarnos, acompañarnos y crecer juntos.
Cambian las aulas, cambian los espacios y cambian muchas cosas a nuestro alrededor. Pero hay algo que permanece: nuestra manera de entender la educación y nuestro deseo de acompañar a cada alumno para que llegue a ser quien está llamado a ser.
Padres y familias, gracias por vuestra confianza renovada. Alumnos, gracias por llenar de energía cada rincón. Empezamos un nuevo curso con la certeza de que, descubriendo todo lo que SOMOS, podremos seguir siendo una luz para los demás.
Que este sea un año para descubrir, para crecer y, sobre todo, para poder decir con alegría: SOY.
¡Feliz inicio de curso a toda la comunidad educativa!
